- Todo lo que publicas en Twitter se queda en Twitter… o en el telediario. CONSEJO: Ante la duda sobre publicar o no algo, vale más la prudencia: mejor que no se publique. Quizá llegue el arrepentimiento cuando sea demasiado tarde.
- En el uso de Twitter a nivel profesional, las faltas de ortografía y palabras acortadas NUNCA estarán justificadas.
- Especial cuidado a la hora de publicar datos o detalles personales: gustos (marcas), planes (localización)
- Existen aplicaciones que analizan la actividad en Twitter: cuáles son los perfiles con quien se intercambian más mensajes. No siempre, pero en algunos casos coincide con relaciones de confianza (hasta el momento anónimas).
- Cuantos menos seguidores tengas y a cuanta menos gente sigas, más fácil será investigar con qué personas te relacionas. CONSEJO: si quieres apostar por Twitter, empieza a seguir a aquellas personas que te gustaría que te siguieran.
Las ideas de cualquier persona pueden ayudar en beneficio de la sociedad. En este sentido, la comunicación es clave.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Algunos consejos para utilizar Twitter
jueves, 3 de noviembre de 2011
Algunos peligros de aceptar a gente que no conoces en redes sociales
miércoles, 6 de julio de 2011
Dobles perfiles... cuidado con Google+
martes, 17 de mayo de 2011
17 de mayo, celebra el día de Internet
martes, 10 de mayo de 2011
Lo importante sigue siendo el contenido
lunes, 14 de marzo de 2011
Sobre los mensajes automáticos cuando empiezas a seguir a alguien en Twitter
jueves, 10 de marzo de 2011
¿Quién no es un "comunicador social"? (Idea en proceso)

jueves, 20 de enero de 2011
Perspectivas de la comunicación 2011
lunes, 29 de noviembre de 2010
Aprovechar las corrientes (Sobre la atención al cliente)
Que si la figura del Community Manager tiene los días contados, que si las redes sociales son una burbuja, que si bla, bla, bla...jueves, 25 de noviembre de 2010
Estudio redes sociales IAB Spain 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
La espiral del silencio en Internet
miércoles, 28 de abril de 2010
Prepara tu mensaje para cualquier tipo de audiencia
martes, 13 de abril de 2010
La influencia en Twitter (¿quieres conseguir más followers?)
martes, 6 de abril de 2010
Las gafas 2.0
miércoles, 17 de marzo de 2010
La Responsabilidad Social Comunicativa: un tema de credibilidad y reputación personal
Desde hace unas décadas, ha ido creciendo una concienciación clara sobre la Responsabilidad Social Corporativa, una demanda de la sociedad para que las empresas no sólo se preocupen de obtener beneficios, sino también del cómo lo hacen, tanto internamente en el desarrollo de su actividad, como externamente, como agente influyente en la sociedad.
Del mismo modo, y en medio de esta vorágine de Internet, información digital y redes sociales, que ha supuesto el surgimiento de nuevos influyentes[1], los profesionales de la comunicación deberíamos hacer un ejercicio de reflexión, recordando el poder de influencia y actuar con responsabilidad: se tiene que notar en el cómo comunicamos. Estas son algunas recomendaciones:
1. Asegurando la veracidad de la información
“El castigo del embustero es no ser creído, aún cuando diga la verdad”, (Aristóteles dixit).
Esto puede parecer algo obvio pero el no mentir es el primer paso hacia la credibilidad. Gracias a Internet, cualquier voz puede ser escuchada haciendo que la verdad salga a la luz. Por eso, seamos los primeros que investiguen, comprueben cifras y palpen, en la medida de lo posible, la realidad sobre lo que estamos informando. Si no estamos seguros de algo, aclararlo. Y ante cualquier errata, rectificar. Esto, además de librarnos de alguna crisis, nos posicionará como fuente fiable, no sólo de cara a nuestros colegas los periodistas, sino de cara a la sociedad.
2. Facilitar la comprensión.
Una forma de hacerlo puede ser apostar por lo audiovisual: los recursos multimedia no se están aprovechando suficiente. Una imagen vale más que mil palabras y por eso, cualquier información acompañada de imagen y sonido será, en general, mejor recibida. Además ahora se dan unas condiciones muy favorables: desde el abaratamiento de las videocámaras, más ligeras y pequeñas, hasta la facilidad para alojarlos en la web a través de páginas como YouTube o Vimeo.
3. Prudencia en Internet.
“Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar” (Hemingway).
Cualquier información publicada en cualquier sitio en Internet es susceptible de ser difundida en tiempo real y en todo el mundo. Muchas veces no somos conscientes de esto, sobre todo a la hora de hacer valoraciones o desahogos personales (pienso sobre todo en Twitter). También ojo a la información que se publica sobre terceros, puede vulnerar el derecho al honor, la intimidad, la propia imagen y también la protección de la juventud y la infancia.
En definitiva, decir “Responsabilidad Social Comunicativa” es recordar la deontología periodística, pero no tanto como deber sino como único camino hacia la credibilidad. La reputación del profesional de la comunicación está en juego.
(Artículo publicado en el Blog de Marketing Digital de Esden)