El hecho es que la Web 2.0 ha revolucionado la forma que tenemos de comunicarnos, democratizando -de alguna forma- los mensajes, y modificando nuestro comportamiento en relación al resto de la sociedad. Por tanto, nos afecta a todos, tanto en nuestra esfera personal como profesional, y no se trata de una "moda".
No obstante, y como todo cambio cultural que requiere de tiempo de adaptación, esta revolución no está siendo comprendida aún por la totalidad (ni siquiera de todos los internautas). Es como si hiciera falta que, para entenderlo todo, necesitaran ponerse unas "gafas 2.0" para verlo desde esa nueva perspectiva del que comprende de verdad esta revolución.
Si existieran esas gafas se las dejaba a más de uno...


